SAMIR NADER, EL JOVEN SANTIAGUEÑO QUE CONVIRTIÓ SUS LIMITACIONES EN PROYECTOS
A los 22 años, Samir Felipe Nader transformó las dificultades que atravesó desde su nacimiento en una fuente de motivación para emprender, capacitar a otros y escribir un libro sobre su experiencia. Su historia de superación se conoció este lunes 17 de agosto.
Samir Felipe Nader es un joven santiagueño que desde muy pequeño debió enfrentar una enfermedad que marcó su vida. A los 40 días de haber nacido fue diagnosticado con fibrosis quística en el Hospital Garrahan.
Sin embargo, lejos de permitir que esa condición definiera su futuro, Samir encontró en las dificultades un impulso para desarrollar sus propios proyectos.
A los 12 años descubrió su interés por la tecnología y comenzó a reparar dispositivos en el garaje de su casa. Con el paso del tiempo, esa actividad se convirtió en un emprendimiento y, a los 17 años, alquiló su primer local.
Actualmente, a los 22 años, se dedica a la reparación de dispositivos Apple, comercializa equipos y accesorios y cuenta además con una academia en la que brinda cursos destinados a personas interesadas en aprender reparación de dispositivos electrónicos.
Su historia también quedó plasmada en un libro titulado “La paradoja de ser diferente”, cuyo subtítulo es “Construir con el aire justo”.
En la obra, Samir relata distintas experiencias de su vida y reflexiona sobre cómo una limitación que inicialmente podía parecer un obstáculo terminó convirtiéndose en parte fundamental de su personalidad y de sus proyectos.
Los frecuentes viajes que realizó desde niño a Buenos Aires para realizar controles médicos también terminaron siendo una oportunidad para descubrir el mundo del comercio. Durante esas visitas, aprovechaba el tiempo libre para recorrer negocios de la zona de Once y comprar productos tecnológicos que luego comercializaba.
Con el tiempo, esa experiencia fue fortaleciendo su espíritu emprendedor y lo llevó a desarrollar una actividad profesional vinculada con la tecnología.
Además de trabajar en su propio emprendimiento, Samir se dedica a formar a nuevas generaciones de técnicos, combinando sus conocimientos de microelectrónica con la enseñanza.
Su historia busca transmitir un mensaje de perseverancia y demostrar que las circunstancias personales no necesariamente determinan los límites que una persona puede alcanzar.
“Si volviera a nacer con la enfermedad, si me dieran la opción de volver a nacer con la enfermedad, diría que sí”, expresó Samir al reflexionar sobre el impacto que tuvo la fibrosis quística en su vida.
Para el joven santiagueño, ser diferente no significó quedar limitado, sino encontrar una manera distinta de construir su propio camino. Su experiencia se convirtió así en un proyecto que combina tecnología, educación, emprendimiento y una mirada personal sobre la superación.

