UNA MÉDICA SANTIAGUEÑA DENUNCIÓ AMENAZAS Y HOSTIGAMIENTO A TRAVÉS DE FACEBOOK
La doctora Lourdes Sal denunció ante la Fiscalía una serie de publicaciones y mensajes que, según sostuvo, contienen amenazas, agravios y referencias a su domicilio. Su abogado solicitó que se identifique a los responsables y que se dicten medidas de protección para la profesional.
La médica santiagueña Lourdes Sal denunció ser víctima de amenazas y hostigamiento a través de las redes sociales. La presentación fue realizada por su abogado, Javier Leiva, ante la Fiscalía a cargo de Fernanda Vittar.
Según consta en la denuncia, la profesional tomó conocimiento de distintas publicaciones realizadas en Facebook, principalmente dentro del grupo “Santiago del Estero – Compra – Venta – Trueque”, que cuenta con más de 23.000 integrantes.
En las publicaciones cuestionadas se habría difundido una fotografía de la médica junto con referencias a su nombre, profesión y lugar de trabajo, además de expresiones que su representante legal consideró agraviantes.
La situación habría ido más allá de las publicaciones públicas y, de acuerdo con la denuncia, posteriormente se trasladó a la mensajería privada. Allí se habrían enviado mensajes que hicieron referencia a la intención de localizar a la profesional y que también mencionaban su domicilio.
Ante esta situación, el abogado solicitó a la Fiscalía que se investigue quiénes se encuentran detrás de las publicaciones y mensajes, además de preservar las evidencias digitales que puedan resultar útiles para esclarecer el caso.
La presentación judicial también plantea la posibilidad de que hayan intervenido terceras personas y solicita que se analice toda la información disponible para determinar el origen y alcance del hostigamiento.
Como medida preventiva, la defensa pidió que se disponga una prohibición de acercamiento y de contacto, tanto de manera directa como a través de terceros, además del cese de cualquier acto de intimidación, perturbación u hostigamiento.
También se solicitó que se investigue si las personas que pudieran resultar identificadas poseen o tienen acceso a armas, debido a las referencias realizadas sobre el domicilio de la médica.
La investigación quedó ahora en manos de la Fiscalía, que deberá determinar la identidad de los responsables, analizar las pruebas aportadas y establecer si las conductas denunciadas constituyen delitos.
El caso vuelve a poner en el centro de la discusión el problema del hostigamiento y las amenazas a través de las redes sociales, particularmente cuando las publicaciones incluyen información que puede permitir localizar o identificar el domicilio de una persona.

