VOLVIÓ A SANTIAGO DESPUÉS DE 40 AÑOS PARA REENCONTRARSE CON LOS AMIGOS QUE DEJÓ EN SU ADOLESCENCIA
María da Purificação Naia da Cunha Pereira, una ciudadana portuguesa que llegó a Santiago del Estero en 1986 como estudiante de intercambio, regresó a la provincia para reencontrarse con sus antiguos compañeros, recorrer la Escuela Normal y revivir los recuerdos de una etapa que marcó su vida.
Cuarenta años después de haber llegado por primera vez a Santiago del Estero, María da Purificação Naia da Cunha Pereira decidió regresar a la provincia que recuerda con especial cariño.
“Puri”, como la llaman sus amigos, es oriunda de Salvaterra de Magos, Portugal, y llegó a Santiago en 1986, cuando tenía apenas 16 años, a través del programa de intercambio AFS.
Durante aquel año vivió con distintas familias anfitrionas de La Banda y Santiago del Estero y asistió a la Escuela Normal, donde construyó vínculos que, pese al paso de cuatro décadas, permanecieron en su memoria.
Ahora volvió a la provincia con un objetivo muy concreto: reencontrarse con sus antiguos compañeros y recuperar aquellos sabores, olores y recuerdos que quedaron asociados a su adolescencia.
Uno de los momentos más emotivos de su visita fue el regreso a la Escuela Normal. Allí volvió a sentarse en el mismo banco que había ocupado cuando era estudiante y se reencontró con personas que formaron parte de aquella experiencia.
“Parece que me fui ayer”, expresó al recordar sus años en Santiago y el reencuentro con sus compañeros.
Puri contó que durante su estadía atravesó también momentos difíciles, propios de una adolescente que debía adaptarse a otro país, otra cultura y una familia desconocida. Sin embargo, destacó que las amistades que construyó fueron fundamentales para superar esos momentos.
Con el paso del tiempo, aquellos vínculos quedaron como una parte importante de su historia personal.
Actualmente trabaja como recepcionista en un avión de crucero, pero aseguró que su regreso a Santiago no tuvo como principal objetivo viajar, sino volver a encontrarse con las personas que conoció durante aquella etapa de su vida.
“Extrañaba a mis amigos”, resumió.
Durante su visita también volvió a disfrutar de pequeños recuerdos relacionados con la provincia, entre ellos la comida y especialmente las empanadas, además del cariño de las familias que la recibieron cuando era adolescente.
Después de 40 años, el reencuentro le permitió comprobar cómo cambiaron las vidas de aquellos jóvenes que conoció en 1986 y, al mismo tiempo, confirmar que algunos vínculos pueden permanecer intactos a pesar del paso del tiempo.
Para Puri, volver a Santiago significó mucho más que regresar a un lugar del pasado: fue reencontrarse con una parte de su propia historia y con las personas que dejaron una huella en ella.

