EL GOBIERNO INCORPORÓ LA LUDOPATÍA A LA AGENDA SANITARIA NACIONAL
A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, el Gobierno modificó las funciones del Ministerio de Salud y estableció que esa cartera tendrá un rol específico en la prevención, concientización y abordaje integral de la ludopatía, con especial atención en niños y adolescentes.
El Gobierno nacional incorporó oficialmente la ludopatía a las políticas sanitarias del país, en una medida que apunta especialmente al crecimiento de las apuestas online y al impacto que tienen entre los jóvenes.
La decisión quedó establecida mediante el DNU 771/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. A partir de la modificación, el Ministerio de Salud tendrá entre sus funciones la prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de la adicción a los juegos de azar y las apuestas.
La medida cobra especial relevancia ante el crecimiento de las plataformas de apuestas online, cuyo acceso desde teléfonos celulares se extendió en los últimos años y generó preocupación por la participación de menores de edad.
El nuevo esquema establece que Salud deberá desarrollar políticas destinadas a prevenir y atender los problemas asociados con el juego compulsivo, además de impulsar acciones de concientización y capacitación.
La preocupación no se limita a los adultos. Un estudio citado en los últimos informes sobre la problemática señaló que el 26,2% de los estudiantes secundarios manifestó haber apostado dinero durante el último año, un dato que encendió las alertas sobre el avance de las apuestas entre adolescentes.
Desde el Gobierno señalaron que la modificación busca ordenar las responsabilidades de las distintas áreas del Estado y fortalecer las herramientas destinadas a enfrentar una problemática que puede generar consecuencias económicas, sociales y psicológicas.
La incorporación de la ludopatía a la agenda sanitaria también abre la puerta a nuevas acciones de prevención y asistencia para las personas que desarrollen una relación problemática con el juego.
El avance de las apuestas digitales se convirtió así en una preocupación de salud pública y en uno de los nuevos desafíos que enfrenta el Estado frente al crecimiento de los juegos de azar disponibles a través de Internet.

