EL CONSUMO DE CARNE VACUNA CAYÓ 12% Y LOS ARGENTINOS COMEN CASI 5 KILOS MENOS QUE EL AÑO PASADO
El consumo interno de carne vacuna registró una fuerte caída durante los primeros siete meses de 2026. El aumento de los precios y la pérdida de poder adquisitivo aparecen entre los principales factores detrás del descenso.
El consumo de carne vacuna en Argentina continúa mostrando una tendencia descendente. Durante los primeros siete meses de 2026, los argentinos consumieron casi cinco kilos menos de carne por persona en comparación con el mismo período del año pasado.
De acuerdo con los datos difundidos sobre la evolución del mercado, el consumo interno registró una caída cercana al 12% interanual, en un contexto marcado por el aumento de los precios de la carne y las dificultades que atraviesan los hogares para sostener sus gastos.
La reducción del consumo representa un cambio significativo en los hábitos alimentarios de los argentinos, históricamente considerados entre los mayores consumidores de carne vacuna a nivel mundial.
El incremento del precio de los cortes llevó a muchas familias a reducir las cantidades compradas, elegir cortes más económicos o reemplazar parte de la carne vacuna por otras alternativas.
La situación también impacta sobre las carnicerías y otros comercios vinculados con la cadena de comercialización, que enfrentan una menor demanda por parte de los consumidores.
Los datos conocidos durante agosto vuelven a poner en el centro del debate la relación entre los precios de los alimentos y el poder de compra de los hogares.
La caída del consumo no significa necesariamente que las familias hayan dejado de comprar carne, sino que están reduciendo las cantidades adquiridas o modificando sus elecciones para adaptarse al presupuesto disponible.
El comportamiento del consumo será uno de los indicadores a seguir durante los próximos meses, especialmente frente a la evolución de los precios y los ingresos de los hogares.
La carne vacuna continúa ocupando un lugar importante en la alimentación de los argentinos, pero los números muestran que el contexto económico está llevando a muchas familias a cambiar sus hábitos de compra.

