SACHA POZO SE PREPARA PARA LA FIESTA GRANDE DE SAN GIL
La tradicional celebración religiosa se realizará este martes 1 de septiembre en el departamento Banda. La jornada comenzará a las 6 de la mañana y convocará a miles de peregrinos que llegarán desde distintos puntos de la provincia para renovar su devoción al Señor de San Gil.
El paraje Sacha Pozo, en el departamento Banda, se prepara para recibir este martes 1 de septiembre a miles de peregrinos que participarán de la tradicional Fiesta Grande en honor al Señor de San Gil.
La celebración comenzará a las 6 de la mañana y tendrá como escenario este histórico paraje del interior santiagueño, donde cada año se reúnen familias y devotos para participar de una de las manifestaciones de fe popular más importantes de la provincia.
La tradicional festividad mantiene una fuerte presencia en la cultura santiagueña y atraviesa generaciones. Peregrinos de distintas localidades llegan hasta Sacha Pozo para cumplir promesas, agradecer favores recibidos y renovar su devoción al santo.
La sagrada imagen es custodiada por la tradicional familia Cobacho, vinculada históricamente con la celebración y con la transmisión de esta devoción a lo largo de los años.
La jornada representa además un importante punto de encuentro para las comunidades del interior, que participan de una celebración en la que se combinan la fe, las tradiciones familiares y distintas expresiones de la cultura popular santiagueña.
Como ocurre cada año, se espera una importante concurrencia de peregrinos durante toda la jornada. Muchos de ellos llegan desde localidades cercanas, mientras que otros realizan largos recorridos para participar de la festividad.
La Fiesta Grande de San Gil constituye así una de las expresiones más arraigadas de la religiosidad popular de Santiago del Estero y mantiene vigente una tradición que se transmite de generación en generación.
Este martes, desde las primeras horas de la mañana, Sacha Pozo volverá a convertirse en punto de encuentro para miles de santiagueños unidos por una misma tradición y por la devoción al Señor de San Gil.

