MÁS DE 2.500 SANTIAGUEÑOS PEREGRINARON HASTA EL SANTUARIO DE MAMÁ ANTULA
La novena peregrinación se realizó el sábado 29 de agosto y reunió a familias, jóvenes y adultos mayores que recorrieron el histórico Camino Real desde la ciudad Capital hasta Villa Silípica. La jornada estuvo marcada por la oración, la emoción y la devoción a Mama Antula.
Más de 2.500 fieles participaron el sábado de la novena peregrinación al Santuario de Mama Antula, una de las expresiones de fe popular más importantes de Santiago del Estero.
La columna principal partió desde el barrio Almirante Brown, en la ciudad Capital, y emprendió el recorrido hacia Villa Silípica. A lo largo del camino se fueron incorporando peregrinos provenientes de distintos puntos de la provincia.
Bajo el lema “Junto a Mama Antula, peregrinos de la paz”, familias enteras, jóvenes, adultos mayores y comunidades religiosas caminaron por el histórico Camino Real entre cantos, oraciones y expresiones de agradecimiento.
Durante el trayecto, las distintas capillas ubicadas a lo largo del camino se transformaron en lugares de descanso, encuentro y oración. Allí, las comunidades recibieron a los peregrinos que continuaban su marcha hacia el santuario.
Con el paso de las horas, más de 2.500 personas llegaron a Villa Silípica para participar de las actividades religiosas y renovar su devoción a María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula.
La peregrinación tuvo además un significado especial al realizarse en el marco del décimo aniversario de la beatificación de Mama Antula, ocurrida en 2016.
La figura de la santa santiagueña continúa ocupando un lugar central en la identidad religiosa y cultural de la provincia. Cada año, miles de personas participan de esta caminata como una manera de expresar su fe, agradecer y cumplir promesas.
La jornada volvió a mostrar la fuerza de una tradición que se transmite de generación en generación y que reúne a personas de distintas edades y localidades en torno a una misma devoción.
El recorrido hasta Villa Silípica se convirtió una vez más en una manifestación multitudinaria de fe y en un espacio de encuentro para las familias santiagueñas que acompañaron la celebración de Mama Antula.

