ENTRÓ EN VIGENCIA EL NUEVO CUADRO TARIFARIO DE SERVICIOS PÚBLICOS CON SUBA EN LUZ, GAS Y COMBUSTIBLES
El inicio de mes llegó con reajustes autorizados en energía bajo el esquema de subsidios focalizados, sumado a incrementos en medicina prepaga y naftas que presionan sobre el índice de precios.
Con el inicio del nuevo período mensual comenzaron a regir las actualizaciones de precios y cuadros tarifarios autorizados por el Gobierno nacional, impactando de forma directa en el costo de vida de los hogares y en la estructura de gastos de comercios e industrias. Las subas abarcan servicios públicos esenciales, transporte, salud privada y combustibles, variables que el equipo económico sigue de cerca en su objetivo de consolidar la desaceleración del índice inflacionario.
En materia de energía eléctrica y gas natural, la Secretaría de Energía formalizó los nuevos valores mayoristas que trasladan las distribuidoras en las boletas residenciales. La medida se enmarca en la continuidad del régimen de subsidios focalizados (Nivel 1 de ingresos altos, Nivel 2 de ingresos bajos y Nivel 3 de ingresos medios), donde los usuarios de ingresos medios y bajos mantienen bloques de consumo subsidiados, pero experimentan reajustes sobre el excedente consumido y sobre los costos de distribución y transporte.
Los principales rubros con modificaciones tarifarias en el arranque del mes incluyen:
- Electricidad y gas: Actualización promedio en las boletas residenciales para sostener la cobertura de los costos reales de generación y transporte del sistema energético.
- Combustibles: Ajuste en surtidores debido a la actualización parcial del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el traslado del deslizamiento del tipo de cambio oficial.
- Medicina prepaga: Alzas autorizadas en los planes de salud privada que oscilan entre el 1,9% y el 3,11%, según la cobertura y la prestadora médica.
- Telefonía e internet: Reacomodamiento de tarifas en abonos pospagos y servicios de conectividad fija de las principales compañías prestadoras.
Desde el Ministerio de Economía argumentaron que la normalización de los precios relativos y la reducción de las erogaciones estatales en subsidios económicos resultan indispensables para mantener el ancla fiscal. No obstante, el impacto combinado de estos incrementos plantea un desafío para los presupuestos familiares y el nivel de consumo minorista en el último tramo del año.

