LA JUSTICIA ARGENTINA ORDENÓ RESTITUIR UNA PINTURA ROBADA POR LOS NAZIS HACE CASI 90 AÑOS
La obra “Retrato de una dama”, del pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, había sido saqueada durante la persecución nazi a un galerista judío en los Países Bajos. Fue encontrada en 2025 en una casa de Mar del Plata y ahora deberá ser entregada a su heredera.
La Justicia Federal de Mar del Plata ordenó la restitución de una pintura del siglo XVIII que había sido robada durante la Segunda Guerra Mundial y que permaneció durante décadas en manos de una familia vinculada con un antiguo funcionario del régimen nazi.
La obra, conocida como “Retrato de una dama”, perteneció al galerista neerlandés Jacques Goudstikker, un coleccionista judío cuya colección fue saqueada durante la ocupación nazi de los Países Bajos.
El cuadro fue localizado en 2025 en el living de un chalet del barrio Parque Luro, en Mar del Plata. Su presencia fue descubierta de una manera inesperada: un periodista neerlandés que investigaba el destino de las obras robadas encontró la pintura en una fotografía publicada en un aviso inmobiliario de la propiedad.
A partir de ese hallazgo se inició una investigación judicial. Cuando las autoridades allanaron la vivienda, la pintura ya había sido retirada y reemplazada por otro objeto. Posteriormente, la pareja que tenía la obra la entregó a la Justicia.
Los peritajes realizados por especialistas de la Academia Nacional de Bellas Artes permitieron confirmar la identidad de la pintura y establecer que pertenecía a la colección de Goudstikker. La obra, que anteriormente había sido atribuida a otro artista, fue identificada como un trabajo de Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, conocido como “Il Pitocchetto”, y fue valuada en alrededor de 250.000 euros.
Como parte del acuerdo judicial, los actuales poseedores de la obra aceptaron renunciar a cualquier reclamo sobre su propiedad y deberán realizar además una donación de 4,8 millones de pesos al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.
La destinataria de la restitución será Marei von Saher, nuera de Jacques Goudstikker y única heredera de la familia reconocida en el proceso.
La Justicia consideró que la devolución constituye una forma de reparación histórica frente al saqueo de bienes culturales sufrido por las víctimas de la persecución nazi.
Antes de recibir definitivamente la obra, la heredera manifestó su intención de que pueda ser exhibida en un museo de Buenos Aires para dar a conocer su historia y el proceso de recuperación.
El caso comenzó con una investigación periodística y terminó casi nueve décadas después con una decisión judicial que permitirá que una pieza expoliada durante el nazismo regrese a la familia de su legítimo propietario.

