UNA GRADUADA DE LA UNSE INVESTIGA CÓMO UTILIZAR LA LUZ PARA CONTROLAR PROCESOS BIOLÓGICOS
Delfina Jerez, egresada de la Universidad Nacional de Santiago del Estero y becaria doctoral del CONICET, trabaja en optogenética, una disciplina que estudia cómo regular procesos biológicos mediante estímulos luminosos.
La formación universitaria en Santiago del Estero fue el punto de partida de la trayectoria científica de Delfina Jerez, una investigadora que desarrolla su trabajo doctoral en el campo de la optogenética, una línea de investigación que combina conocimientos de biología, física y tecnología para estudiar el funcionamiento de los sistemas biológicos.
Jerez es graduada de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) y actualmente se desempeña como becaria doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
La optogenética utiliza proteínas sensibles a la luz para activar o inhibir determinadas funciones celulares. Mediante estímulos luminosos controlados, los investigadores pueden estudiar mecanismos biológicos con mayor precisión y analizar cómo responden las células ante distintas condiciones.
Esta herramienta se utiliza en investigaciones relacionadas con el sistema nervioso, la actividad celular y otros procesos fisiológicos. Su aplicación permite observar fenómenos que resultan difíciles de estudiar mediante métodos convencionales.
DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA A LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
La trayectoria de Jerez pone de relieve el recorrido que pueden realizar los graduados de universidades públicas del interior del país para continuar su formación e incorporarse al sistema científico nacional.
Su trabajo doctoral se desarrolla en un área de investigación que requiere formación interdisciplinaria y acceso a equipamiento especializado. La combinación de herramientas ópticas y biológicas permite explorar nuevas formas de estudiar y controlar procesos celulares.
La investigación científica en estas áreas busca ampliar el conocimiento sobre el funcionamiento de los organismos y generar herramientas que, a futuro, puedan contribuir al desarrollo de nuevas aplicaciones biomédicas.
El recorrido de la investigadora también vuelve a poner en agenda el papel de las universidades públicas en la formación de profesionales que luego continúan sus estudios en el sistema científico argentino.

