TRAS LA DERROTA DE TRUMP EN ESTADOS UNIDOS, EL GOBIERNO DE MILEI BUSCA SOSTENER LA ALIANZA CON WASHINGTON
La victoria demócrata en las elecciones legislativas estadounidenses modificó el escenario político para Donald Trump. En la Casa Rosada relativizaron el impacto del resultado y aseguraron que la relación estratégica con Estados Unidos continuará, incluido el respaldo financiero a la Argentina.
El Gobierno de Javier Milei busca preservar su alianza política y económica con Estados Unidos luego de la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de medio término, que dejaron a Donald Trump en una posición más condicionada frente al Congreso.
El resultado electoral fue más adverso de lo esperado para la administración estadounidense. Sin embargo, desde la Casa Rosada intentaron transmitir tranquilidad y descartaron que el cambio en la composición legislativa implique una modificación inmediata de la relación bilateral.
En el oficialismo sostienen que el vínculo entre ambos países responde a una política estratégica de largo plazo y no depende exclusivamente de la relación personal entre Milei y Trump. También confían en que continuará el respaldo financiero de Washington, una herramienta que el Gobierno argentino considera relevante para sostener su programa económico.
Uno de los antecedentes centrales de esa relación es el acuerdo de asistencia financiera por 20.000 millones de dólares instrumentado por el Tesoro estadounidense, además del mecanismo de intercambio de monedas (swap) entre ambos países.
La derrota republicana también genera interrogantes sobre las posibilidades de conseguir nuevas asistencias financieras y sobre el margen de maniobra de Trump para impulsar su agenda internacional. Desde el Gobierno argentino, no obstante, consideran que el apoyo a la Argentina no depende directamente de las mayorías legislativas.
El impacto político y económico
El resultado electoral representa un cambio en el escenario político estadounidense y obliga a la administración de Milei a sostener canales de diálogo con distintos sectores de Washington.
La preocupación del Gobierno también pasa por las posibles repercusiones en los mercados financieros. Una mayor incertidumbre internacional podría repercutir sobre los bonos argentinos, el riesgo país y las condiciones de acceso al financiamiento externo.
La relación con Estados Unidos tiene especial importancia para la estrategia económica del oficialismo y para las necesidades financieras que enfrentará la Argentina durante los próximos años, en particular ante los compromisos de deuda y las elecciones presidenciales previstas para 2027.
Por ahora, la Casa Rosada apuesta a mantener la cooperación institucional y económica con Washington, más allá del resultado electoral que debilitó al principal aliado internacional de Javier Milei.

