ALLANARON EL SANATORIO SAN FRANCISCO Y SECUESTRARON LA HISTORIA CLÍNICA DEL PACIENTE FALLECIDO
La Justicia avanzó con nuevas medidas para determinar qué ocurrió durante el procedimiento de reanimación de un paciente de 78 años que murió el domingo 6 de septiembre en el Sanatorio San Francisco. También se secuestró documentación vinculada con su atención médica.
La Justicia realizó un allanamiento en el Sanatorio San Francisco, ubicado en Buenos Aires 555 de la ciudad Capital, en el marco de la investigación por la muerte de un paciente ocurrida el domingo 6 de septiembre.
El procedimiento se concretó este martes 8 de septiembre y estuvo encabezado por la fiscal Celia Mussi. Durante el operativo se secuestró documentación vinculada con la atención médica del paciente, entre ella la historia clínica, con el objetivo de incorporar elementos que permitan determinar las circunstancias en las que se produjo su fallecimiento.
El caso se inició el domingo alrededor de las 21.25, cuando el hombre, identificado como Hugo Mues, de 78 años, que se encontraba internado en terapia intensiva, sufrió un paro cardíaco. El personal médico comenzó inmediatamente con las maniobras de reanimación.
Durante ese procedimiento se produjo un incidente con un tubo de oxígeno. Según la denuncia inicial, una falla en el dispositivo provocó que el cilindro se desplazara y se produjera una pérdida de oxígeno.
Sin embargo, desde el sanatorio brindaron una versión diferente y señalaron que no se trató de una explosión, sino de una falla o desprendimiento del manómetro del tubo. Además, sostuvieron que el paciente ya había sufrido el paro cardíaco antes de que ocurriera el incidente.
Ante las distintas versiones, la Fiscalía ordenó una serie de medidas para establecer con precisión qué sucedió durante la atención médica y si el desperfecto del equipamiento tuvo alguna relación con el desenlace.
La investigación contempla además peritajes sobre el tubo y sus componentes, análisis de las cámaras de seguridad y la toma de declaraciones a las personas que estuvieron presentes durante el procedimiento.
El secuestro de la historia clínica y del resto de la documentación busca determinar el estado de salud que presentaba el paciente, los tratamientos que recibió y la secuencia exacta de acontecimientos previos a su muerte.
Por el momento, la Justicia no estableció una relación causal entre el incidente con el tubo de oxígeno y el fallecimiento. La investigación continúa abierta mientras se aguardan los resultados de las pericias.

