Cada vez se consume menos carne vacuna: la fuerte suba de precios golpea el bolsillo de los argentinos
El consumo de carne vacuna en la Argentina continúa en retroceso y alcanzó uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. De acuerdo con un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), durante el primer semestre de 2026 el mercado interno absorbió más de 131 mil toneladas menos que en igual período del año pasado, reflejando el impacto del aumento de precios sobre el poder adquisitivo de las familias.
El relevamiento indica que el consumo per cápita cayó a 47 kilos por habitante al año, el registro más bajo en lo que va del siglo. Al mismo tiempo, los cortes vacunos acumularon un incremento interanual del 53,6%, una combinación que obligó a muchos hogares a reducir las compras o reemplazar la carne vacuna por otras alternativas más económicas, como el pollo y el cerdo.
Desde CICCRA señalaron que la caída del consumo responde principalmente a la pérdida del poder de compra de los salarios y al fuerte encarecimiento de la carne, en un contexto en el que la producción también se redujo y una mayor proporción de la oferta se destinó a los mercados de exportación.
Mientras tanto, el sector continúa atento a la evolución de los precios y del consumo interno, ya que la menor demanda refleja las dificultades que enfrentan muchas familias para mantener uno de los alimentos más tradicionales de la mesa de los argentinos.

