EL GOBIERNO BUSCA ORDENAR SU AGENDA ECONÓMICA Y DESTRABAR LAS NEGOCIACIONES EN EL CONGRESO
La Casa Rosada enfrenta dificultades para reunir apoyos para sus principales proyectos y negocia con bloques aliados mientras intenta avanzar con reformas económicas y electorales.
El Gobierno de Javier Milei atraviesa una etapa de negociaciones con distintos sectores del Congreso para avanzar con iniciativas que considera prioritarias. La falta de acuerdos con algunos bloques aliados complica el tratamiento de proyectos vinculados con la economía y obliga al oficialismo a intensificar las conversaciones con senadores y representantes de las provincias.
Uno de los puntos de conflicto está en el Senado, donde el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central quedó condicionado por el reclamo de legisladores de provincias productoras de biocombustibles. Esos sectores pretenden que también se incorpore a la agenda parlamentaria una iniciativa relacionada con esa actividad.
A la discusión legislativa se suma la controversia por las reservas de oro del Banco Central. Senadores de Unión por la Patria presentaron denuncias contra funcionarios del Gobierno y buscan interpelar al titular de la entidad, Santiago Bausili, por la información difundida sobre el destino de las reservas.
El oficialismo también intenta avanzar con la eliminación de las PASO, aunque todavía negocia con distintos bloques para reunir los votos necesarios. La iniciativa forma parte de la agenda electoral que el Gobierno pretende definir de cara a las elecciones de 2027.
En paralelo, el equipo económico defiende los resultados de sus políticas de estabilización y prepara el escenario para la discusión del Presupuesto 2027. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó recientemente las principales proyecciones oficiales para el próximo año, en un contexto en el que el Gobierno busca sostener el equilibrio fiscal y avanzar con nuevas reformas.
La estrategia oficial apunta así a reducir los conflictos abiertos y concentrar los esfuerzos en los proyectos que considera prioritarios. Para conseguirlo, la Casa Rosada deberá mantener negociaciones con sectores provinciales y bloques opositores dialoguistas, que tienen capacidad para condicionar el tratamiento de las iniciativas en el Congreso.

