EL RIESGO PAÍS ALCANZÓ LOS 765 PUNTOS Y SUMA PRESIÓN SOBRE LA ESTRATEGIA DE CAPUTO PARA OBTENER DÓLARES
La suba del indicador refleja las dificultades del mercado financiero argentino y complica los planes del Gobierno para conseguir divisas mediante emisiones de deuda. El equipo económico busca alternativas para afrontar los vencimientos de los próximos años.
El riesgo país argentino llegó a los 765 puntos básicos, en una jornada marcada por la caída de los bonos soberanos. El aumento volvió a poner bajo presión la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, para obtener dólares y garantizar el cumplimiento de los compromisos financieros del Estado.
El indicador, elaborado por JP Morgan, mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Cuando sube, el mercado exige mayores tasas de interés para financiar al país, lo que encarece el acceso al crédito internacional.
La evolución del riesgo país representa una dificultad para el Gobierno, que busca recuperar el financiamiento voluntario en los mercados y reducir la dependencia de otras fuentes de recursos para afrontar los vencimientos de deuda.
El desafío de conseguir dólares
El programa financiero del equipo económico contempla obtener fondos mediante emisiones de deuda en el mercado de capitales. Según las estimaciones difundidas, el objetivo es colocar US$ 6.000 millones durante 2026 y otros US$ 5.000 millones en 2027.
Sin embargo, el aumento del riesgo país y la caída de los bonos argentinos complican las condiciones para avanzar con esas operaciones. Una mayor percepción de riesgo suele traducirse en tasas más elevadas y en una menor disposición de los inversores a financiar al país.
El movimiento de los mercados también estuvo condicionado por factores internacionales y por el resultado electoral en Brasil. No obstante, los analistas señalaron que la tendencia alcista del indicador ya se observaba antes de los comicios brasileños.
Se frenaron las emisiones de deuda
Las dificultades para obtener financiamiento ya tuvieron consecuencias en la estrategia oficial. El equipo económico había recurrido al Bonar 2029, un título en dólares destinado a captar fondos para cubrir parte de las necesidades financieras.
Las colocaciones se interrumpieron en un contexto de condiciones desfavorables para la deuda argentina. La suspensión dejó pendiente una parte de los recursos que el Gobierno esperaba conseguir mediante ese instrumento.
El encarecimiento del financiamiento limita las posibilidades de retomar las emisiones en condiciones convenientes y obliga al Ministerio de Economía a evaluar otras alternativas para reunir las divisas necesarias.
Las opciones que analiza el Gobierno
Entre las alternativas para afrontar los compromisos financieros aparece el uso de mecanismos de financiamiento existentes, como el swap de monedas con China, además de las operaciones del Tesoro para adquirir dólares.
La compra de divisas también plantea desafíos para el Banco Central, que debe administrar sus reservas y atender las necesidades del mercado cambiario.
En este escenario, la evolución de los bonos y del riesgo país será determinante para conocer las posibilidades de la Argentina de volver a los mercados internacionales de crédito. Mientras tanto, el Gobierno deberá definir cómo cubrir los vencimientos previstos para 2026 y 2027 sin agravar las dificultades para conseguir dólares.

