LA IGLESIA REUNIÓ MÁS DE US$ 3,5 MILLONES PARA LA VISITA DEL PAPA LEÓN XIV A LA ARGENTINA
Las donaciones de empresas y las contribuciones de los fieles cubren cerca del 60% del presupuesto estimado para el viaje. Mientras se mantiene la organización de las actividades previstas para noviembre, la recuperación del Pontífice en Roma deja abierta la posibilidad de reprogramar el itinerario.
La Iglesia Católica argentina reunió aportes por más de US$ 3,5 millones para financiar la visita del papa León XIV al país. Pese a la incertidumbre sobre las fechas del viaje por el estado de salud del Pontífice, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) continúa con los preparativos y mantiene los recursos disponibles para cuando se confirme el cronograma definitivo.
Según datos difundidos por la organización, las contribuciones del sector privado alcanzaron los US$ 3 millones, mientras que las colectas y donaciones digitales de los fieles sumaron otros $740 millones. En conjunto, esos fondos representan aproximadamente el 60% del costo previsto para la visita.
El itinerario tentativo contempla actividades entre el 8 y el 11 de noviembre, como parte de una gira sudamericana. Sin embargo, la recuperación de León XIV tras una intervención quirúrgica realizada en Roma abrió interrogantes sobre la posibilidad de cumplir con las fechas previstas.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, se refirió a esa situación y sostuvo que, si fuera necesario modificar el calendario, se hará. La prioridad, señaló, es preservar la salud del Papa.
EMPRESAS Y FIELES APORTARON PARA EL VIAJE
Los aportes privados incluyen donaciones de dinero, bienes y servicios. Entre las empresas e instituciones que colaboraron figuran Santander, Edenor, Edemsa, Mercedes-Benz, Grupo Techint, Toyota y la Universidad Católica de La Plata, entre otras.
Parte de las contribuciones está destinada a cubrir necesidades concretas, como alojamiento, alimentos, agua y servicios para las celebraciones. También participaron empresarios particulares que solicitaron mantener sus identidades en reserva.
Por su parte, la colecta realizada en parroquias de todo el país los días 22 y 23 de agosto permitió reunir cerca de $700 millones. Otros $40 millones ingresaron mediante donaciones digitales canalizadas a través del Programa Fe.
Una vez finalizada la visita, está prevista una auditoría externa para controlar el destino de los fondos administrados por la Iglesia.
EL ESTADO SE HARÁ CARGO DE LA SEGURIDAD Y LOS TRASLADOS
La organización también contempla la participación del Estado nacional, las provincias y los municipios involucrados en las actividades. Los organismos públicos tendrán a su cargo distintos servicios de seguridad, circulación, infraestructura y asistencia para las concentraciones multitudinarias.
Entre las tareas previstas se encuentran los traslados aéreos del Pontífice, los vuelos entre Buenos Aires y Córdoba y el viaje hacia Lima, donde continuaría la gira sudamericana. Aerolíneas Argentinas participaría en esos desplazamientos, de acuerdo con el itinerario planificado.
Además, las autoridades deberán coordinar los vallados, la asistencia sanitaria, los baños químicos y otros servicios necesarios para recibir a los fieles. El costo total de la visita todavía no está cerrado, debido a que existen prestaciones estatales y donaciones en especie que no se contabilizan como ingresos monetarios directos.
PREVÉN LA PARTICIPACIÓN DE 25.000 VOLUNTARIOS
El operativo incluye a unas 25.000 personas inscriptas como voluntarias, que colaborarán en la organización de las celebraciones y la atención del público. La planificación contempla acreditaciones, indumentaria identificatoria, alimentación, traslados y alojamiento para quienes lo necesiten.
En el plano litúrgico, se adquirieron estolas, hostias y más de 7.500 copones para distribuir la comunión durante las misas multitudinarias. También se prevé instalar un centro de prensa en la Universidad Católica Argentina y garantizar conectividad en los lugares donde se desarrollen las actividades.
Mientras tanto, la Conferencia Episcopal mantiene la estructura organizativa y financiera preparada para recibir al Papa. La continuidad de los preparativos no implica que las fechas estén confirmadas: el calendario definitivo dependerá de la evolución de la salud de León XIV y de las indicaciones médicas.

