LA “SÚPER GRIPE” ALCANZÓ UN RÉCORD DE CONTAGIOS EN ARGENTINA
Durante las primeras 30 semanas de 2026 se registraron 790.523 casos de influenza, una cifra que supera los registros de los últimos diez años. El subclado K de la gripe A(H3N2) es la variante predominante y los menores de 10 años concentran casi la mitad de los casos.
Argentina atraviesa una intensa temporada de gripe y los registros oficiales muestran que durante 2026 se alcanzó el nivel más alto de contagios de la última década para este período del año.
Según los datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación, durante las primeras 30 semanas de 2026 se notificaron 790.523 casos de influenza. La cifra supera los 788.328 casos registrados durante el mismo período de 2025 y los 779.592 de 2024.
Uno de los factores que explica este escenario es la circulación del subclado K de la gripe A(H3N2), conocido popularmente como “súper gripe”. El Instituto Malbrán detectó esta variante en el 96% de las muestras secuenciadas durante este año.
El grupo más afectado es el de los menores de 10 años, que concentra aproximadamente el 48% de los casos registrados. Dentro de ese grupo, los niños menores de dos años representan una proporción especialmente importante.
También se registraron casos entre adolescentes y adultos, aunque en menor proporción. Las personas mayores de 60 años representan alrededor del 11% de los diagnósticos.
Los especialistas remarcan la importancia de mantener actualizada la vacunación antigripal, especialmente entre las personas que forman parte de los grupos considerados de mayor riesgo.
Entre las medidas recomendadas también se encuentran la ventilación de los ambientes, el lavado frecuente de manos y evitar el contacto cercano con otras personas cuando aparecen síntomas compatibles con una infección respiratoria.
Entre los síntomas habituales de la influenza se encuentran la fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, cansancio y malestar general.
Aunque el número acumulado de casos alcanzó un récord para la última década, los datos más recientes muestran que la circulación de influenza comenzó a disminuir después del pico registrado durante mayo y junio. Por eso, el escenario actual debe interpretarse dentro de la evolución de la temporada y no como un crecimiento indefinido de los contagios.
Las autoridades sanitarias mantienen el seguimiento de la circulación de los virus respiratorios y recomiendan consultar ante la aparición de síntomas importantes, especialmente cuando se trata de niños pequeños, adultos mayores o personas con factores de riesgo.
La situación vuelve a poner el foco en la prevención y en la vacunación como herramientas fundamentales para reducir las complicaciones asociadas a la gripe durante el invierno.

