PAUNY: TRABAJADORES DE LA PLANTA DE SANTIAGO DEL ESTERO RECLAMAN POR ATRASOS SALARIALES
Los empleados de la fábrica ubicada en La Banda atraviesan un conflicto por demoras en el pago de sus haberes, en medio de la crisis financiera que afecta a la empresa. La situación también se agravó en la planta principal de Las Varillas, Córdoba, donde los operarios iniciaron una retención de tareas.
Los trabajadores de Pauny en Santiago del Estero manifestaron su preocupación por los atrasos en el pago de salarios y la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad productiva. El conflicto se desarrolla en paralelo a una crisis que afecta a la empresa a nivel nacional.
La fábrica ubicada en La Banda forma parte de la estructura industrial de Pauny y se dedica a la fabricación de piezas destinadas a los tractores que posteriormente se ensamblan en la planta principal de Las Varillas, provincia de Córdoba.
En esa localidad cordobesa, el conflicto se profundizó este martes 3 de noviembre, cuando unos 450 trabajadores resolvieron permanecer dentro de la fábrica y realizar una retención de tareas ante la falta de respuestas sobre los salarios adeudados.
Según denunció la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), los operarios llevan varios períodos sin cobrar en tiempo y forma. La deuda salarial comprende haberes de septiembre y octubre, mientras que también existen reclamos por aportes y contribuciones que no habrían sido depositados.
El secretario general de la UOM de San Francisco, Lucas Sarmiento, describió la situación de las familias como desesperante y señaló que algunos trabajadores enfrentan problemas para afrontar el alquiler y cubrir sus necesidades básicas.
Una crisis financiera que afecta a toda la empresa
La situación de Pauny también está marcada por dificultades financieras. De acuerdo con información difundida por medios nacionales, la firma acumula más de 1.000 millones de pesos en cheques rechazados y mantiene deudas con distintas entidades bancarias y proveedores.
La empresa había implementado un esquema de reducción de la jornada laboral, con actividad concentrada en tres días por semana. Sin embargo, las demoras salariales y la falta de respuestas sobre un cronograma de pagos profundizaron el conflicto con los trabajadores.
Desde la conducción de la compañía trascendió que se mantienen conversaciones con posibles inversores para conseguir capital y sostener la actividad, aunque hasta el momento no se anunció un acuerdo concreto.
La crisis genera preocupación tanto en Córdoba como en Santiago del Estero, donde el funcionamiento de las plantas y la continuidad de los puestos de trabajo dependen de la recuperación financiera de la empresa.

