SANTIAGO DEL ESTERO Y LOS TERREMOTOS: ¿QUÉ TAN PREPARADO ESTÁ EL TERRITORIO ANTE UN GRAN SISMO?
Los recientes terremotos registrados en Sudamérica volvieron a poner bajo la lupa la actividad sísmica. Especialistas de la UNSE explicaron qué posibilidades existen de que un fenómeno de gran magnitud ocurra en Santiago del Estero y cuáles serían los factores que determinarían su impacto.
Los terremotos registrados recientemente en distintos puntos de Sudamérica generaron nuevamente preocupación sobre la actividad sísmica y llevaron a analizar qué posibilidades existen de que un fenómeno de gran magnitud pueda afectar a la Argentina.
En el caso de Santiago del Estero, los especialistas señalan que la provincia presenta un nivel de peligrosidad sísmica menor al de las regiones cordilleranas, aunque no está exenta de registrar movimientos importantes.
Martín Falcón, geólogo y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), explicó que la Argentina se encuentra en una zona sísmicamente activa debido a la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana.
Según el especialista, el país puede registrar terremotos de magnitud 7 o superior, aunque esto no significa que pueda anticiparse cuándo ocurrirá un fenómeno de esas características.
En Santiago del Estero, las consecuencias de un eventual terremoto dependerían de distintos factores, entre ellos la profundidad del sismo, la distancia respecto del epicentro, las características del suelo y la vulnerabilidad de las construcciones.
Otro de los especialistas consultados, el geólogo y docente de la UNSE Carlos César Carrizo, recordó que Argentina cuenta con antecedentes de terremotos importantes y señaló que un evento de gran magnitud podría producirse en el país. Sin embargo, aclaró que sus consecuencias dependerían de las características particulares de cada zona.
Uno de los puntos que genera especial atención es el estado de las construcciones. Si bien las edificaciones nuevas deben cumplir con normas sismorresistentes, parte de la infraestructura más antigua podría presentar una mayor vulnerabilidad ante un movimiento de gran intensidad.
Santiago del Estero también cuenta con antecedentes históricos de actividad sísmica. De acuerdo con registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, uno de los acontecimientos más importantes ocurrió el 4 de julio de 1817, cuando un fuerte terremoto provocó daños al norte de la ciudad capital, con viviendas derrumbadas y grietas en el suelo.
Los especialistas remarcan que, aunque actualmente no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, conocer el nivel de peligrosidad y mejorar las condiciones de las construcciones resulta fundamental para reducir posibles consecuencias ante un eventual fenómeno de gran magnitud.
La causa permanece en investigación y no se descarta ninguna hipótesis.

