MUJERES TONOKOTÉ, GUARDIANAS DE LA IDENTIDAD Y LOS SABERES ANCESTRALES DE SANTIAGO DEL ESTERO
En el Día Internacional de la Mujer Indígena, representantes del Pueblo Nación Tonokoté destacan el papel de las mujeres en la transmisión de los saberes ancestrales, la preservación de la cultura y la visibilización de la identidad de los pueblos originarios de Santiago del Estero.
Cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha destinada a reconocer la historia, los conocimientos y el aporte de las mujeres de los pueblos originarios.
En Santiago del Estero, la jornada pone en primer plano la presencia del Pueblo Nación Tonokoté, cuyas comunidades mantienen prácticas, conocimientos y una cosmovisión que se transmiten de generación en generación.
En diálogo con Info del Estero, Virginia Lugones, autoridad del Consejo Llutki del Pueblo Nación Tonokoté, destacó especialmente el rol de las mujeres dentro de ese proceso de transmisión cultural.
Según explicó, las mujeres tienen una participación fundamental en la recuperación y preservación de los conocimientos ancestrales y también en la ocupación de distintos espacios desde los cuales buscan fortalecer la identidad de sus comunidades.
La dirigente señaló que la identidad Tonokoté continúa construyéndose en el presente y que las comunidades mantienen una misma cosmovisión, aunque sus experiencias pueden variar de acuerdo con el territorio donde viven.
La migración también modificó la manera en que algunas comunidades desarrollan su vida cotidiana. Lugones explicó que existen integrantes del pueblo Tonokoté que se trasladaron hacia otros lugares en busca de trabajo y que actualmente también existen comunidades fuera de Santiago del Estero, entre ellas algunas en la provincia de Buenos Aires.
Uno de los ejemplos mencionados es la comunidad urbana de Aucascuna, cuya actividad también se encuentra vinculada con el turismo y con la difusión de su historia y territorio.
Para las mujeres Tonokoté, la preservación cultural no significa quedarse únicamente en el pasado, sino integrar los saberes ancestrales con la sociedad actual, en un proceso de convivencia e interculturalidad.
La fecha representa así una oportunidad para visibilizar la presencia de los pueblos originarios en Santiago del Estero y reconocer especialmente a las mujeres que trabajan para mantener viva una identidad que continúa formando parte del presente de la provincia.

