EL EMPLEO PRIVADO REGISTRADO ACUMULA 14 MESES CONSECUTIVOS DE CAÍDA EN ARGENTINA
En julio se perdieron 12.716 puestos de trabajo formales respecto del mes anterior. La industria, la construcción y el comercio concentraron parte de las mayores bajas, mientras la cantidad de empleos privados registrados acumula una reducción cercana a los 266.000 puestos desde noviembre de 2023.
El empleo asalariado privado registrado volvió a retroceder en julio y acumuló 14 meses consecutivos de caída interanual, según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Durante ese mes se registraron 12.716 trabajadores menos que en junio, lo que representó una disminución mensual del 0,2%.
La pérdida de puestos de trabajo se concentró principalmente en actividades vinculadas con la producción y el mercado interno. La industria manufacturera registró una reducción de 2.832 empleos, mientras que la construcción perdió 2.178 puestos y el comercio, 1.675.
Los datos también muestran que el retroceso laboral se extendió durante varios meses. Desde noviembre de 2023, la cantidad de asalariados registrados del sector privado disminuyó en aproximadamente 265.765 personas, una caída del 4,2%.
En la comparación interanual, el empleo privado formal registró una baja del 2,2%, equivalente a más de 134.000 puestos de trabajo respecto de julio de 2025.
LA INDUSTRIA Y LA CONSTRUCCIÓN, ENTRE LOS SECTORES MÁS AFECTADOS
La evolución del empleo presenta diferencias entre las distintas ramas de actividad. Mientras algunos sectores mostraron pequeñas variaciones positivas, la industria manufacturera, la construcción y el comercio continuaron entre los más perjudicados.
La construcción acumula una de las contracciones más pronunciadas desde el inicio de la actual gestión nacional, en un escenario marcado por cambios en la obra pública y dificultades para sostener el nivel de actividad.
En la industria, la caída del empleo refleja las dificultades que atraviesan distintas actividades manufactureras. El comercio, por su parte, también enfrenta un contexto de demanda interna debilitada, que condiciona las decisiones de contratación de las empresas.
El Gobierno atribuyó parte de la dinámica laboral a que las empresas postergan nuevas incorporaciones y limitan la reposición de personal.
UN ESCENARIO QUE SIGUE BAJO OBSERVACIÓN
La evolución del empleo registrado constituye uno de los indicadores utilizados para medir el desempeño del mercado laboral y la actividad económica. Aunque los datos corresponden a julio, su publicación y análisis mantienen abierto el debate sobre la capacidad de la economía para generar nuevos puestos formales.
La continuidad de las caídas plantea interrogantes sobre la recuperación de los sectores productivos y comerciales, así como sobre la posibilidad de revertir la pérdida acumulada de puestos de trabajo.
Los próximos registros oficiales permitirán determinar si la tendencia se mantiene o si aparecen señales de recuperación en el empleo privado.

