LA INFLACIÓN VOLVERÍA A DESACELERARSE EN AGOSTO Y PODRÍA QUEDAR POR DEBAJO DEL 2%
Las principales consultoras privadas estiman que el índice de precios de agosto se ubicará entre el 1,4% y el 1,8%. El freno en los alimentos aparece como uno de los principales factores detrás de la desaceleración.
La inflación de agosto volvería a ubicarse por debajo del 2% y retomaría la tendencia descendente que se había interrumpido en julio, cuando el Índice de Precios al Consumidor registró una suba mensual del 2,1%.
Las principales estimaciones privadas ubican el aumento de precios de agosto entre el 1,4% y el 1,8%. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central proyectó una inflación del 1,8% para el mes.
De confirmarse estas previsiones, el índice de agosto quedaría por debajo del registro de julio y también del 1,9% observado en junio.
Entre las mediciones más bajas se encuentra la de la Fundación Libertad y Progreso, que estimó una inflación mensual del 1,4%. Desde esa entidad señalaron que durante la tercera semana de agosto incluso se registró una caída semanal de los precios del 0,4%.
Por su parte, la consultora Eco Go redujo su proyección al 1,6% y atribuyó buena parte de la desaceleración al comportamiento de los alimentos, que mostraron variaciones moderadas durante las primeras semanas del mes.
Las consultoras Orlando Ferreres y C&T Asesores Económicos proyectaron una suba del 1,5%, mientras que Analytica calculó un incremento del 1,7%.
De esta manera, las distintas mediciones privadas coinciden en un punto central: la inflación de agosto volvería a perforar el 2%.
El dato oficial del Índice de Precios al Consumidor será difundido posteriormente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y permitirá confirmar cuál fue finalmente la evolución de los precios durante el mes.
Si las proyecciones se cumplen, agosto marcaría un nuevo descenso de la inflación mensual y reforzaría la tendencia hacia registros inferiores al 2% que las consultoras esperan también para los próximos meses.
La evolución de los alimentos será uno de los factores clave para determinar si esta desaceleración se sostiene durante septiembre y si el índice general puede continuar acercándose a los niveles más bajos registrados durante los últimos meses.

